Filmando y firmando
- Valeria Vera Miyashiro
- 25 oct 2019
- 1 Min. de lectura
Actualizado: 5 dic 2019
Del arte sí se puede vivir. Y no solo eso; se puede invertir también.

El arte y la cultura han dejado de ser actividades decorativas de la sociedad para convertirse en una función relevante, tanto para la difusión de valores patrimoniales como para el impulso económico del país.
Según el director académico de comunicaciones de la Escuela
Toulouse Lautrec, Luis Felipe Alvarado, la industria cinematográfica es un rubro que está creciendo con un perfil cíclico y circular: “según estimaciones del mercado, en Perú existen 555 salas de cine. Esto quiere decir un aproximado de un millón de butacas”, informó dándole pie a su explicación: mientras más campañas cinematográficas en los cines, más salas de cine habrán; mientras más salas hayan, más butacas habrán; y, mientras más butacas hayan, más público habrá, lo que generará mayores ingresos destinados al rubro del cine y se producirán más películas peruanas.
De este modo, y con el crecimiento que se ha ido teniendo en estos últimos años en cuanto a producción de largometrajes, el futuro del cine peruano parece ser positivo y podría crecer en un 32.6% para el año 2020, según estudios de la consultora Price Waterhouse Coopers.
Por último, el ministro de Producción, Piero Ghezzi, estimó que la industria cultural peruana (encabezada por el cine y el rubro editorial) alcanzó el 1.8% del PBI nacional y que, para el 2021, esta cifra aumentará a un 5%.




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